Es infinita la cantidad de supuestas teorías que existen sobre la creación o evolución de la raza humana. Muchas de estas, sostienen que nuestra raza es la evolución de animales. Nos han comparado con ellos, formando lazos de parentescos, posicionándonos en su misma condición, y llamándonos también, animales. Sin embargo, gozamos de ciertos privilegios que no disfrutan otros. Tenemos la potestad sobre el mundo y decisión sobre las cosas que están en él. Somos la raza, con más poder, lo cual nos ha convertido en la más salvaje.
Cuando los humanos tienen poder suelen perder los papeles y la razón. Solo los astutos son capaces de manejarla de manera positiva y coherente. Hoy somos la raza más poderosa del planeta tierra, lo cual nos ha hecho protagonistas de la destrucción de áreas naturales no renovables, de minerales, como el agua, animales y hasta de nuestro propio origen.
Muchas familias no toman en cuentan inculcar en los niños, quienes son el futuro de la sociedad, el respeto por los animales, creyendo que son tonterías y no es importante para su crecimiento personal. Finalmente, a un largo plazo, solo consiguen criar a personas insensibles que no valoran la vida. El deber de un jefe de familia es guiar y darse a ver como un ejemplo a seguir. Y en parte de eso, es valioso darle una calidad moral a la educación de la familia en relación a los animales.
Nos quejamos de nosotros mismos, nos equivocamos nosotros mismos, nos destruimos nosotros mismos pero no nos basta, tenemos también que jalar en nuestros dilemas a los más débiles. Luchamos contra la discriminación y nos indignan las injusticias que hay en el mundo, sin embargo somos nosotros los que constantemente discriminamos, sin razonar, a seres indefensos, que son también victimas de nuestros complejos como humanos.
Nos quejamos de nosotros mismos, nos equivocamos nosotros mismos, nos destruimos nosotros mismos pero no nos basta, tenemos también que jalar en nuestros dilemas a los más débiles. Luchamos contra la discriminación y nos indignan las injusticias que hay en el mundo, sin embargo somos nosotros los que constantemente discriminamos, sin razonar, a seres indefensos, que son también victimas de nuestros complejos como humanos.
Creemos que tener un perro de raza, nos hace mejores personas, nos posiciona en la sociedad y te hace acreedor a un status social y económico. Las personas que compraron un perro ‘’fino’’, muchas veces, dirán que no, que estoy equivocada. Pero no esperen que sus actos, estén siempre basados en la razón, finalmente somos animales y también actuamos de manera inconsciente, también seguimos a la manada. Porque si en realidad razonaríamos, sabríamos que traficar con vidas está mal y que existe la explotación animal. Si fuéramos tan astutos como dicen que somos, no contradeciríamos lo que decimos con lo que hacemos. Luchamos contra el maltrato, luchamos contra la explotación, nos quejamos de la discriminación como País, como raza, como origen y ¿Qué hacemos nosotros? O ¿Solo luchan por la raza humana? Y ahí vamos otra vez, si fuéramos realmente astutos sabríamos que una nación no puede tener parte del desarrollo, solo en algunos aspectos, es un desarrollo completo o no es desarrollo. Y un país desarrollado no puede ser aquel que no respeta la vida humana o no humana.
Muchas veces creemos que es tarde para empezar y utilizamos pretextos de tiempo, espacio y dinero. Es importante saber que casi todos por no decir la mayoría de personas que adoptan o ayuda, tienen limitaciones de aquellos factores, que de alguna manera, no les permite seguir con su labor como ellos quisieran. Sin embargo, nunca es poco, ni mucho menos tarde. Es tiempo de actuar ahora, de disfrutar aquellos placeres para el alma, que solo te lo dejan experiencias tan puras como el adoptar a un animal.
Muchas veces creemos que es tarde para empezar y utilizamos pretextos de tiempo, espacio y dinero. Es importante saber que casi todos por no decir la mayoría de personas que adoptan o ayuda, tienen limitaciones de aquellos factores, que de alguna manera, no les permite seguir con su labor como ellos quisieran. Sin embargo, nunca es poco, ni mucho menos tarde. Es tiempo de actuar ahora, de disfrutar aquellos placeres para el alma, que solo te lo dejan experiencias tan puras como el adoptar a un animal.
No olvidemos que un perro puede llenarnos de felicidad, siempre esperará despierto a que llegue su amo, sin importar cuántas serán las horas. Te hará sentir tan especial con tan solo una mirada como pocas personas lo pueden llegar a hacer.
Probablemente, el adoptar no cambie todo el mundo. Pero ten por seguro, el mundo de el animal que se adopte, cambiará para siempre. Uno de los problemas más frecuentes que existe en los animales, es el lucro y abandono de sus vidas. Mientras algunos compran animales caros uno muere en la calle de hambre. No se puede seguir dejando que la vida sea irónica, mucho menos cuando se puede intentar de lo injusto sacar algo justo. La adopción no solo aporta un valor moral a tu vida, sino te haces acreedor al amor más sincero y fiel del mundo.
Por cada perro que se compra, uno muere en la calle de hambre.
.jpg)
